En Verdad les digo: si no cambian y no llegan a ser como niños, nunca entraran en el Reino del los Cielos.

Mt 18:3

Hagan lo que el les diga.

Juan 2:5

El que quiera seguirme, que renuncie a si mismo, cargue con su cruz y me siga.

Mateo 16:24

Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discipulos. Bauticenlos en el nombre del Padre y del Hio y del Espiritu Santo.

Mateo 28:19

UNA VISITA BENDECIDA

Cómo recibir a la Madre de Dios en nuestra Casa.

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Dale un lugar de Honor en tu casa o en tu trabajo.

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Manten un ambiente de oración cerca de la imagen.

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Dedica un momento de reflexión en la presencia de la Virgen Peregrina en tu casa.

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Reza algunas oraciones de Schoenstatt como la Oración de Consagración o cualquier otra oración que tu gustes.

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Confía en su Poder de Intercesión y Confíale a ella tus preocupaciones y ansiedades y cualquier otra intención que tengas en tu Corazón.

otros consejos:

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Cultiva una práctica de devoción regular, esto puede incluir oraciones diarias, ofrecimiento de flores, encender una vela o simplemente tener tiempo de contemplación en silencio ante la imágen.

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Considera compartir tu experiencia al recibir la Virgen Peregrina con nosotros. Invita a tus amigos, Familia, vecinos a orar contigo.

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Únete a la comunidad de Schoenstatt si hay una en tu área. Participa en los eventos de la comunidad de Schoenstatt si hay una en tu área, únase a ellos, las peregrinaciones pueden mejorar tu experiencia y dar oportunidad al crecimiento de fraternidad y espiritualidad.

Bendita Madre Tres Veces Admirable,Reina y Victoriosa de Schoenstatt, visita a nosotros tus hijos. Camina con nosotros, confórtanos, cuídanos y cura nuestros corazones con tu amor maternal. Trae a Jesús a nuestra casa, a nuestra iglesia doméstica, a la casa de nuestros seres queridos, a la de los enfermos, a los hospitales y la casa de los enfermeros, a nuestras escuelas y a todos los lugares en donde tu presencia y la de Jesús sea necesaria. Danos las Tres Gracias Peregrinas del Santuario para calentar nuestros fríos corazones, para renovar nuestra fe, y para fortalecer nuestro amor por tu hijo Jesús. Con las Tres Gracias Peregrinas, edúcanos y forma en nosotros nuevas personas para la nueva comunidad. Intercede por nosotros para que los amplios pasillos de la Santa Iglesia sean llenos nuevamente para adoración y gloria de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Amén.

Carol Mechler