¿Soy Coordinador o Misionero?

El Coordinador

Un coordinador es la persona que ayuda a organizar la circulación de las imágenes de la Virgen Peregrina en una zona determinada. Se convierte en un enlace entre los misioneros, la dirección del Movimiento de Schoenstatt y/o el párroco de la zona concreta. Esta persona puede considerarse un instrumento de Dios y de la Santísima Virgen de una manera especial. Sin tener que coordinar la rotación de cada imagen individual, esta persona se asegura de que se proporcione la formación y la información necesarias. Esto se refiere a boletines, fechas de eventos especiales o talleres.

El Misionero

La persona -o pareja- que se hace responsable de la rotación de una Virgen Peregrina, al menos durante un año. Busca a las familias que lo recibirán, programa las visitas. El misionero puede motivar al círculo de personas que reciben la imagen a reunirse ocasionalmente para aprender más sobre nuestra fe o la espiritualidad de Schoenstatt.

Para que el misionero no vea su tarea como una actividad aislada entre otros muchos ministerios, se ofrece una formación en la que se tratan 3 temas concretos: las tres gracias del Santuario de Schoenstatt, que son las gracias que aporta la imagen; el Capital de Gracias, y con ello el compromiso espiritual del misionero; y, la vida y el carisma de D. Joao Pozzobon, cuyo espíritu queremos mantener vivo a través de este sencillo apostolado. Su amor a María y su vinculación espiritual al fundador de Schoenstatt, el P. José Kentenich, son una gran inspiración para todos.

El misionero se compromete por un año. Se puede renovar tantas veces como la persona lo desee. Esto se hace en el marco de un rito. El coordinador estatal o de zona puede facilitar al misionero la información relativa a los momentos para renovar el compromiso. Si no, encuentra en este sitio web una página para Renovación del compromiso anual.

Los que reciben la imagen de la Virgen Peregrina de Schoenstatt deben darle un lugar de honor en sus hogares o lugares de trabajo, confiarle sus preocupaciones y ansiedades, confiar en su poder de intercesión y mantener un ambiente de oración cerca de la imagen. Se les anima a rezar el Rosario y a reflexionar sobre cómo la historia de Cristo y María afecta a sus vidas personales y familiares. Al final, agradécele las bendiciones recibidas, ponte en contacto con el misionero que coordina las visitas y pasa la imagen a la siguiente persona.

La imagen gira con varios folletos, oraciones y manuales. El misionero también puede incluir información relativa a la vida de la comunidad de fe local, la parroquia, la diócesis y nuestra fe católica en general. También se proporciona literatura schoenstattiana para que la visita de la Virgen Peregrina de Schoenstatt sea mucho más significativa.