Nuestra llamada a compartir la misericordia de Dios

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“La Iglesia está encargada de anunciar la misericordia de Dios, el corazón palpitante del Evangelio, que a su manera debe penetrar en el corazón y en la mente de cada persona. La Esposa de Cristo debe comportarse como el Hijo de Dios, que se dirigió a todos sin excepción. En la actualidad, cuando la Iglesia tiene encomendada la tarea de la nueva evangelización, el tema de la misericordia necesita ser propuesto una y otra vez con nuevo entusiasmo y renovada acción pastoral. Es absolutamente esencial para la Iglesia y para la credibilidad de su mensaje que ella misma viva y dé testimonio de la misericordia. Su lenguaje y sus gestos deben transmitir misericordia, para tocar el corazón de todas las personas e inspirarlas una vez más a encontrar el camino que conduce al Padre.

La primera verdad de la Iglesia es el amor de Cristo. La Iglesia se hace servidora de este amor y lo hace mediador para todos los hombres: un amor que perdona y se expresa en el don de sí mismo. Por consiguiente, dondequiera que esté presente la Iglesia, la misericordia del Padre debe ser evidente. En nuestras parroquias, comunidades, asociaciones y movimientos, en una palabra, dondequiera que haya cristianos, todos deben encontrar un oasis de misericordia” (Bula de Indiction,
Misericordiae Vultus,
Papa Francisco, 2015).

 

 

 

 

oración para el año de la misericordia Eng

 

 

 

 

 

 

 

oracion anio de la misericordia Esp