Acción de Gracias

 

Con amor de corazón te doy las gracias, Madre querida,

contigo para guiarme, no debo tener miedo.

Cuando todo alrededor parecía oscuro, lúgubre y gris,

te erigiste en faro de un día más luminoso.

 

Tu sonrisa iluminaba cada hora de vigilia,

me sostuviste con tu suave poder.

Gracias, mil gracias a ti, a Dios serán

ahora y por toda la eternidad. Amén.